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sábado, 19 de febrero de 2011

Capacitación Mundial de Líderes, Febrero de 2011

"El manual se convertirá en un tesoro para usted a medida que lo use para ayudar a guiar a otros a elegir el camino a la vida eterna. Ese es su propósito."
Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia

Durante una transmisión de liderazgo en todo el mundo el 12 de febrero de 2011, los miembros de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles instruyeron a los participantes sobre como usar los nuevos manuales con mayor eficacia. La reunión fue una continuación de la realizada en noviembre de 2010, en la que los manuales fueron presentados.

Los oradores hicieron hincapié en el uso de los manuales de una manera más inspirada, la importancia de comprender el fundamento doctrinal de los manuales nuevos, cómo aplicar los principios de adaptación a programas de la Iglesia y como los cambios en los manuales se pueden aplicar para llevar a cabo el trabajo de salvación.

A continuación, presentamos los segmentos de video que conformaron la transmisión.


1- Mensaje de la Primera Presidencia, Presidente Henry B. Eyring.


2- Reseña, Elder Dallin H. Oaks.


3- Introducción al Manual 2, Élder Quentin L. Cook.


4- Principios del Sacerdocio, Elder Jeffrey R. Holland, Elder David A. Beadnar y Elder D. Todd Christofferson


5- Uniformidad y adaptación, Elder Bruce D. Porter.



6- Preparémonos espiritualmente, Elder Robert D. Hales, Elder Neil L. Andersen, Julie B. Beck, Rosemary M. Wixom.


7- Trabajar con el consejo de barrio, Elder Craig C. Christensen, Julie B. Beck, Elaine S. Dalton, Rosemary M. Wixom, Russell T. Osguthorpe, David L. Beck.


8- Las hermanas en los consejos, Élder Richard G. Scott.


9- Ministrar a los jóvenesElder Robert D. Hales, Julie B. Beck, Russell T. Osguthorpe, David L. Beck.


10- Comentarios finales, Élder Russell M. Nelson.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Capacitación Mundial de Líderes

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días emitió un nuevo manual administrativo a cientos de miles de sus líderes.El manual se presentó en una reunión de capacitación especial que se llevó a cabo el 13 de noviembre, y se difundió a 95 países y 22 idiomas durante el curso del día.
Uno de los principales objetivos del nuevo manual es reducir la carga administrativa a los obispos de la Iglesia, que invierten muchas horas de servicio en tareas de la iglesia, además de la gestión de sus ocupaciones de tiempo completo y sus familias.
Thomas S. Monson, presidente de la Iglesia, ha dicho que a medida que la Iglesia sigue creciendo y más líderes necesitan ser capacitados, es importante para mantener la integridad de las políticas, procedimientos y programas contenidos en el manual.
Para aliviar la presión sobre sus obispos, se hace hincapié en compartir responsabilidades adicionales con los consejos de barrio, cuyo principal deber es velar por las necesidades espirituales de los individuos y las familias.
Los principios fundamentales contenidos en el manual son la simplificación y la flexibilidad cuando sea necesario en las unidades que carecen de suficientes miembros para llevar a cabo el programa completo de la Iglesia, mientras que al mismo tiempo el mantenimiento de las doctrinas y principios esenciales de la Iglesia. Además, capítulos nuevos que contienen una reseña doctrinal se han añadido, hablando sobre la familia eterna, el liderazgo, los principios del sacerdocio, y la importancia de los consejos en la Iglesia.
Los líderes de la Iglesia han hecho hincapié en que, si bien el manual es una guía esencial en una gran iglesia con un ministerio laico, no es escritura, y que los líderes individuales deben buscar la inspiración del Espíritu en la administración de sus funciones la iglesia.
Durante la transmisión, tomaron la palabra el Presidente Thomas S. Monson, Presidente de la Iglesia, los Élderes Dallin H. Oaks, Quentin L. Cook y Boyd K. Packer del Quórum de los Doce. Además, se dramatizó un modelo de reunión de consejo de barrio, y se llevó a cabo una mesa de discusión, con los Élderes M. Russell Ballard, Jeffrey R. Holland y David A. Bednar, del Quórum de los Doce, el Élder Walter F. González, de la Presidencia de los Setenta y la Hermana Julie B. Beck, presidenta General de la Sociedad de Socorro.
La sesión completa de capacitación ya se encuentra disponible en línea, en idioma español, en el sitio web de la Iglesia de Jesucristo. Además, el Manual 2: Administración de la Iglesia puede ser consultado en línea, aunque por ahora sólo en inglés.


sábado, 9 de octubre de 2010

Mensajes de la Conferencia General

Ya se encuentran disponibles los archivos de audio, en formato mp3, de la Conferencia General Semestral N°180, que se realizó el pasado sábado 2 y domingo 3 de octubre. Pueden acceder directamente desde esta página, sólo haciendo click en la imagen que se encuentra debajo.



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También están disponibles los textos, imágenes y audio de los mensajes, además de la música de las sesiones, en inglés solamente:





lunes, 22 de junio de 2009

Iglesia y política

Durante la campaña electoral para la presidencia de los Estados Unidos en 2008, la Primera Presidencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días emitió la siguiente comunicación para ser leída a todos los miembros estadounidenses.

Es interesante que, en este tiempo en que en Argentina atravesamos el período previo a las elecciones legislativas, podamos repasar algunos de los principios que se enseñan en esta misiva:


Participación política, el voto y la neutralidad política de la Iglesia


Como ciudadanos tenemos el privilegio y el deber de elegir a aquellos que dirigirán las políticas públicas del país. La participación en el proceso político afecta a nuestras comunidades y a nuestra nación no sólo en la actualidad, sino también en el futuro.
A los Santos de los Últimos Días se nos ha invitado a buscar y luego sostener a aquellos líderes que actuarán con integridad y que sean sabios, buenos y honestos. Los principios compatibles con el evangelio se pueden encontrar en varios partidos políticos
En ese año electoral, urgimos a cada uno de ustedes a registrar su voto, a estudiar cuidadosamente y con oración las plataformas y los candidatos, y luego votar y sostener activamente a aquellos que crean que llevarán adelante de la mejor manera sus ideas de buen gobierno.
La Iglesia afirma su neutralidad con respecto a los partidos políticos, plataformas y candidatos. También reclamamos el derecho constitucional como Iglesia de expresar nuestra opinión en cuanto a asuntos sociales y morales. Sinceramente suyos,


Thomas S. Monson

Henry B. Eyring

Dieter F. Uchtdorf

sábado, 4 de abril de 2009

Élder Neil L. Andersen llamado al Quórum de los Doce Apóstoles

El Élder Neil Linden Andersen, 57, fue nombrado apóstol de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días durante la sesión de la mañana de la Conferencia General Anual 179.
El anuncio fue hecho por el Presidente Thomas S. Monson a 21.000 personas reunidas en el Centro de Conferencias y de cientos de miles de personas viendo la transmisión en todo el mundo. El Élder Andersen llenará la vacante dejada en el Quórum de los Doce Apóstoles por el élder Joseph B. Wirthlin, quien falleció en diciembre de 2008.
El Élder Andersen servía en la Presidencia de los Setenta con anterioridad a su llamamiento para el Quórum de los Doce. Fue nombrado miembro del Primer Quórum de los Setenta, en abril de 1993, a la edad de 41. Anteriormente, dirigió la labor de la Iglesia en el sur de Brasil y, de nuevo como miembro de una Presidencia de Area, supervisó la Iglesia en Europa occidental. También ha prestado asistencia en la supervisión de la labor de la Iglesia en Mexico y Centroamérica. Sirvió como Director Ejecutivo del Departamento de Audiovisuales de la Iglesia. Habla francés, inglés, portugués y español, además de su natal Inglés.




Video: el sostenimiento de elder Andersen

viernes, 20 de marzo de 2009

El Presidente Monson dedica el Templo de Draper, Utah.

Thomas S. Monson, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dedicó el Templo Draper Utah el día 20 de marzo. Antes del primer período de sesiones dedicatorias, el Presidente Monson , su esposa, Frances, y su hija, Ann M. Dibb, se unieron a cientos fuera del templo para la ceremonia tradicional de piedra angular.
Un coro de 200 hombres y mujeres jóvenes, de múltiples estacas en el área, dieron la bienvenida el Presidente Monson cantando "Te damos, Señor, nuestras gracias."
El Presidente Henry B. Eyring, de la Primera Presidencia, y el Presidente Boyd K. Packer, presidente del Quórum de los Doce Apóstoles, y sus esposas también participaron en la ceremonia de piedra angular.
Presidente Monson inició la primera de 12 sesiones dedicatorias del Templo de Draper Utah después de la ceremonia de piedra angular. Se espera que asistan cerca de 2000 miembros a cada período de sesiones durante los próximos tres días.
El Templo de Draper se convirtió así en el número 129 en ser dedicado en el mundo, y el doceavo en el estado de Utah, donde además, se encuentra en construcción el templo de Oquirrh Mountain. En el mundo actualmente hay diecisiete templos en distintas fases de anuncio o construcción, entre ellos el de Córdoba, Argentina y el de Trujillo, Perú.

fuente: LDS Newsroom




El Élder Richard G. Scott en Bahía Blanca

Pocas veces se ha visto el centro de Estaca Bahía Blanca tan colmado de gente. Miles de santos colmaron los amplios salones del edificio, y aún se acomodaron en los pasillos. Y es que la situación lo ameritaba. Luego de muchos años, un Apóstol del Señor Jesucristo visitaba la ciudad. Y ningún santo de las Estacas Bahía Blanca Argentina y Bahía Blanca Argentina Villa Mitre quiso perder la oportunidad de escuchar al Élder Richard G. Scott, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Acompañado por el Élder Marcos A. Aidukaitis, del Primer Quórum de los Setenta y Segundo Consejero de la Presidencia del Área Sudamérica Sur, el Élder Scott mantuvo una reunión con los Misioneros de la Misión Argentina Bahía Blanca por la mañana. Posteriormente, se reunió con,los Hombres y Mujeres Jóvenes de ambas Estacas, y finalmente, con todos los miembros de la Iglesia .

En el comienzo de la reunión, el Élder Marcos A. Aidukaitis testificó: “Quiero que sepan que tenemos entre nosotros a un profeta del Señor. Elder Scott es un verdadero Apóstol del señor Jesucristo.” Además, el Élder Aidukaitis enseñó sobre la ley de diezmos. Citando la promesa registrada en el capítulo 10 de Malaquías, dijo que “se que muchos de ustedes probaron esta promesa. Cuando los demás ven el progreso de la Iglesia, nos llaman bienaventurados, tal cual lo prometió el profeta en la antigüedad.

El Élder Scott, en el comienzo de su alocución, felicitó a los santos por el sacrificio de haberse congregado en tanta cantidad, aún siendo un día laborable, y dijo que “el progreso de la iglesia se basa en el cumplimiento fiel de los mandamientos, como el diezmo, de miles de miembros.”
Enseñando por medio de parábolas modernas, el Élder Scott recalcó la importancia del Espíritu Santo al momento de enseñar y aprender el Evangelio. Lo importante de estás parábolas, que fueron discutidas y analizadas con los presentes, es que cada uno recibió la porción de sabiduría que necesitaba de ellas, por medio de la influencia del Espíritu.

En Doctrina y Convenios 50:21-22, se nos enseña: “Por tanto, ¿cómo es que no podéis comprender y saber que el que recibe la palabra por el Espíritu de verdad, la recibe como la predica el Espíritu de verdad? De manera que, el que la predica y el que la recibe se comprenden el uno al otro, y ambos son edificados y se regocijan juntamente.

El Espíritu tiene la capacidad de personalizar el mensaje para cada uno de aquellos que lo escuchan.” dijo Élder Scott, y concluyó: “No me importa si se acuerdan algo de lo que he dicho, me importa mucho mas que recuerden exactamente lo que han sentido por medio del Espíritu esta noche.”

Podrán pensar que, debido a mi llamamiento como testigo especial de Jesucristo, tengo privilegios para recibir guía del Señor. La verdad es que todos tienen el mismo derecho a recibir inspiración y revelación del Señor, ya que Él los ama como a cualquier otro.” El Élder Scott relató varias experiencias que le llevaron a poder reconocer y seguir la guía del Espíritu Santo en su vida. Aconsejó que podamos llevar un registro de las experiencias que tengamos a través del Espíritu, para poder aprovechar al máximo el don de la revelación personal.

El Élder Richard G. Scott finalizó testificando del Salvador. “Jesucristo es un ser radiante, glorificado e infinitamente amoroso.” Al escucharle testificar con tanta certeza de la realidad de Jesucristo, las lágrimas brotaron de los ojos de la multitud reunida. Que bendición ha sido para todos poder presenciar y escuchar a un Apóstol del Señor. Que bendición es saber que Dios ha restaurado Su Iglesia en estos últimos días, con el mismo orden, poder y autoridad que en la antigüedad.

lunes, 28 de enero de 2008

GORDON B. HINCKLEY: EDIFICADOR DE VIDAS.

Esta mañana el día amaneció gris y triste, y una débil llovizna me acompañó el trayecto hasta mi trabajo. Era como si los cielos lloraran suavemente por alguna razón. Mi corazón se confundió con el cielo cuando abrí mi correo electrónico y leí la noticia de que la noche anterior había fallecido Gordon Bittner Hinckley, decimoquinto Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y Profeta del Señor.

Para los que somos conversos con pocos años en la Iglesia, el Presidente Hinckley era el profeta. Escuchamos hablar a los más experimentados de los Presidentes Kimball, Benson o MacKay, estudiamos sus inspiradas palabras y aplicamos sus consejos. Pero, al menos a mi, cuando pienso en un profeta, la imagen del Presidente Gordon B. Hinckely viene a mi mente.

Recuerdo aún la primera vez que oí hablar de él. En la primavera de 1996, cuando era un estudiante universitario, una compañera nos dijo un día que no podría asistir a un examen muy importante, ya que tenía que viajar a Buenos Aires. Cuando le pregunté qué era lo que ella consideraba tan prioritario como para no rendir ese examen, me contestó: “voy a escuchar al Profeta”.

Seguidamente sacó de su bolso una tarjeta de invitación amarilla, con la fotografía del Presidente Hinckley impresa en ella. Me explicó que esa persona era el Presidente de la Iglesia a la cual ella asistía, que se lo consideraba el Profeta de Dios sobre la tierra. Me llamó mucho la atención su aspecto. Más que un profeta, parecía un dulce y tierno abuelo, de esos que a menudo vemos paseando con sus nietos. Pero había algo en su rostro, una dignidad y una majestuosidad raras veces vistas en un hombre. Esas cualidades lo hacían familiar y extraordinario al mismo tiempo. Más tarde, me di cuenta que ese mismo día llegué a saber en mi corazón que Gordon B. Hinckley era el Profeta de Dios.

Luego de mi conversión el verano siguiente, aprendí a amar la dulce voz del Presidente Hinckley y su sutil sentido del humor. Esperaba ansiosamente escucharle en la Conferencias Generales, o leer sus palabras en las revistas de la Iglesia. Su consejo inspirado me ayudó a tomar la decisión de servir una misión, de ser digno de entrar al Templo para sellarme con mi esposa por la eternidad, de vivir una vida recta. En un maravilloso mensaje titulado “Sean dignos de la joven con la cual se van a casar algún día”, él dijo:

“Esa joven deseará contraer matrimonio con alguien que la ame, que confíe en ella, que ande a su lado, que sea su mejor amigo y compañero. Deseará casarse con alguien que la aliente en sus actividades de la Iglesia y en las de la comunidad que les ayudará a desarrollar su talento y a hacer una contribución más grande a la sociedad. Deseará casarse con alguien que tenga un sentido de prestar servicio a los demás, que esté dispuesto a contribuir a la Iglesia y otras causas buenas.”1

Siendo un misionero, recuerdo haber participado en una transmisión histórica, en que el Presidente Hinckley se dirigió a los misioneros y líderes de la Iglesia. En ella enseñó sobre la importante obra de predicar el Evangelio y de fortalecer a los nuevos conversos. Ese mensaje se conoce como “Apacienta mis ovejas”, y sirvió de guía e inspiración en el trabajo de muchos misioneros:

“Hermanos y hermanas, a todos ustedes en los barrios y estacas y los distritos y las ramas quiero invitarlos a que formen parte de un amplio ejército con verdadero entusiasmo por esta obra y con un enorme deseo de ayudar a los misioneros en la inmensa responsabilidad que tienen de llevar el Evangelio a toda nación tribu, lengua y pueblo.”

“Les ruego... que reciban con los brazos abiertos a los que se unan a la Iglesia y se hagan amigos de ellos, que los hagan sentir bienvenidos y cómodos, y veremos resultados maravillosos. El Señor les bendecirá para que puedan ayudar en este gran proceso de la retención de conversos.”2

Su decidida defensa de las familias y de los valores morales le valió varios reconocimientos y condecoraciones. Uno de los hitos de su administración es el documento conocido como “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, en donde la Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles exhortan a todo el mundo a defender y fortalecer la institución de la Familia:

”La familia es ordenada por Dios. El matrimonio entre el hombre y la mujer es esencial para Su plan eterno. Los hijos tienen el derecho de nacer dentro de los lazos del matrimonio, y de ser criados por un padre y una madre que honran sus promesas matrimoniales con fidelidad completa. Hay más posibilidades de lograr la felicidad en la vida familiar cuando se basa en las enseñanzas del Señor Jesucristo. Los matrimonios y las familias que logran tener éxito se establecen y mantienen sobre los principios de la fe, la oración, el arrepentimiento, el perdón, el respeto, el amor, la compasión, el trabajo y las actividades recreativas edificantes. Por designio divino, el padre debe presidir sobre la familia con amor y rectitud y tiene la responsabilidad de protegerla y de proveerle las cosas necesarias de la vida. La responsabilidad primordial de la madre es criar a los hijos. En estas responsabilidades sagradas, el padre y la madre, como iguales, están obligados a ayudarse mutuamente.”3

El Presidente Hinckley tenía un fuerte testimonio del Salvador Jesucristo, y viajó por muchos lugares del mundo sirviendo como testigo de la divina misión del Redentor. Su fervorosos sentimientos sobre el Salvador Jesucristo quedó plasmado, junto con el de los Doce Apóstoles el la proclamación titulada “El Cristo viviente”:

“Al conmemorar el nacimiento de Jesucristo hace dos milenios, manifestamos nuestro testimonio de la real­idad de Su vida incomparable y de la virtud infinita de Su gran sacrificio expiatorio. Ninguna otra persona ha ejercido una influencia tan profunda sobre todos los que han vivido y los que aún vivirán sobre la tierra.”

“Damos testimonio, en calidad de Sus apóstoles debida­mente ordenados, de que Jesús es el Cristo Viviente, el inmor­tal Hijo de Dios. El es el gran Rey Emanuel, que hoy está a la diestra de Su Padre. Él es la luz, la vida y la esperanza del mundo. Su camino es el sendero que lleva a la felicidad en esta vida y a la vida eterna en el mundo venidero. Gracias sean dadas a Dios por la dádiva incomparable de Su Hijo divino.”4

Su profundo amor y preocupación por la juventud de la Iglesia quedó demostrado cuando, en una reunión especial en 2001, se dirigió a los jóvenes, les brindó consejo y oró por ellos:

“Oh Dios, nuestro Padre Eterno, como Tu siervo, me inclino ante Ti en oración en beneficio de estos jóvenes diseminados por la tierra, quienes están reunidos esta noche en congregaciones por todas partes. Ten a bien sonreír con aprobación sobre ellos. Por favor escúchalos a medida que eleven sus voces en oración a Ti. Por favor llévalos tiernamente de la mano en la dirección que deben seguir.”
“Por favor ayúdalos a andar en los senderos de verdad y de rectitud y guárdalos de la maldad del mundo. Bendícelos para que sean felices unas veces y serios en otras, para que puedan gozar de la vida y beber de su plenitud. Bendícelos para que anden aceptablemente ante Ti como Tus preciados hijos e hijas. Cada uno de ellos es Tu hijo, con la capacidad de realizar cosas grandes y nobles.”
“Consérvalos en el alto sendero que conduce al éxito. Presérvalos de los errores que podrían destruirlos. Si han errado, perdona sus transgresiones y llévalos de nuevo a los caminos de paz y de progreso.”
“Estas bendiciones las suplico humildemente con gratitud por ellos e invoco Tus bendiciones sobre ellos con amor y afecto, en el nombre de Él, que lleva las cargas de nuestros pecados, sí, el Señor Jesucristo. Amén.”5

Siempre fue un profundo conocedor y divulgador de la historia de la Iglesia. En su último discurso en una Conferencia General, el Presidente Hinckley describió el progreso del Reino de Dios sobre la tierra desde aquella humilde oración del joven José Smith, y testificó de la naturaleza divina de ésta obra:

“La Iglesia se ha convertido en una enorme familia diseminada por toda la tierra. Está sucediendo algo maravilloso y extraordinario; el Señor está cumpliendo Su promesa de que Su evangelio sería como la piedra cortada del monte, no con mano, que rodaría hasta llenar toda la tierra, como se le manifestó a Daniel en una visión (véase Daniel 2:31-45; D. y C. 65:2). Está ocurriendo un milagro ante nuestros ojos.”6

El presidente Hinckley, con su administración inspirada, fue responsable de gran parte de este crecimiento asombroso. Durante su ministerio como profeta, se alcanzaron los trece millones de miembros de la Iglesia en todo el mundo. El programa de construcción por él revelado duplicó el número de Templos dedicados en el planeta, llevándolos a ciento veintisiete. Sus constantes viajes por las naciones bendijeron, elevaron e inspiraron a las personas y fortalecieron sus testimonios. Sin duda, el Presidente Hinckley será recordado como un edificador, no sólo de Templos, sino como un edificador de vidas, un edificador del Reino de Dios.

Amamos al Presidente Hinckley y lo vamos a extrañar. Seguramente ahora está reuniéndose con su amada Marjorie, su compañera de toda la vida y de toda la eternidad, de quién tanto le costó separarse hace algunos años. Seguramente estará recibiendo las bendiciones reservadas a aquellos grandes y nobles. Que el Señor le bendiga en su tan merecido reposo. Que nos bendiga a nosotros para recordar siempre sus enseñanzas, para seguir siempre su ejemplo como discípulos del Señor Jesucristo.

Se que Gordon B. Hinckley fue un Profeta del Señor, y que por medio de él, nuestro Padre Celestial nos ha dado la guía necesaria para enfrentar estos tiempos tan desafiantes que nos toca vivir. Nuevamente, amamos al Presidente Hinckley. Hoy más que nunca, cantamos con fervor:

“Te damos, Señor, nuestras gracias,
que mandas de nuevo venir
profetas con Tu Evangelio,
guiándonos como vivir.”7




Notas:

1 Gordon B. Hinckley, “Sean dignos de la joven con la cual se van a casar algún día ”, Liahona, Julio de 1998.

2 Gordon B. Hinckley, “Apacienta mis ovejas”, Liahona, Julio de 1999.

3 La Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles, “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”.

4 La Primera Presidencia y el Consejo de los Doce Apóstoles, “El Cristo viviente”, Liahona, Abril de 2001.

5 Gordon B. Hinckley, “El consejo y la oración de un profeta en beneficio de la juventud”, Liahona, Abril de 2001.

6 Gordon B. Hinckley, “La piedra cortada del monte”, Liahona, Noviembre de2007.

7 “Te damos, Señor, nuestras gracias.”, Himnos, Número 10.